Mundo ficciónIniciar sesión—Pregúntale a tu amada esposa y a tu querida madre, por qué prefirieron decir que te había abandonado y no que estaba embarazada, porque ambas lo sabían y ambas me dieron la espalda y me trataron como una perra oportunista. —Sofía levantó la mirada hacia las escaleras y vio a Isabella aferrada al barandal con ambas manos mientras Pía se mantenía detrás de ella, como su sombra, angustiada y temerosa—. Ambas prefirieron dejarme en la calle, bajo la nieve, tal vez esperando que mis bebés muriera







