Mundo de ficçãoIniciar sessão[MATÍAS]
Sus ojos cafés me miran fijamente, tanto que me puedo ver reflejados en ellos. Puedo ver mi cara de angustia y no me atrevo a moverme, ya que no sé qué es lo que está pasando por esa pequeña cabecita. Las miradas de Aitana y Sandra están sobre nosotros expectantes a lo que va a ocurrir aquí y puedo hasta oír el ruido de las agujas del reloj que hay en este consultorio moverse. Es el momento más largo de toda







