Mundo de ficçãoIniciar sessão[MATÍAS]
Volteamos para caminar el pasillo como recién casados, y ahí está nuestro hijo en primera fila con una amplia sonrisa tatuada en su rostro. Aitana y yo nos miramos sonrientes y con esa sonrisa nos decimos absolutamente todo. —Hijo, ven.— Le digo extendiendo mi mano y él sin dudarlo camina hacia mí y la toma. —Caminaremos los cuatro por este pasillo.— Anuncio y él asiente.
De esta manera los t







