Zahir estaba muy pendiente del embarazo y de la enfermedad de Zoé, y aunque su padre aún no aceptaba la relación de ellos, aún así, cuando Zahir visitaba a Zoé, él lo aceptaba en la casa, pues cada vez notaba más la gran responsabilidad que Zahir tenía con su hija y su futuro nieto, y eso lo dejaba un poco más tranquilo, Zahir iba a los días de chequeo en la clínica para asegurarse de que Zoé y su futuro bebé se mantuviesen bien
Todo parecía estar yendo muy bien, Zahir junto a Zoé, la señora Al