Katherine se encontraba empapada ante la fuerte lluvia, pero eso no la detuvo. Sus pasos se marcaban en la madera oscura del suelo, necesitaba ir hacia la antigua biblioteca que se encontraba en aquella mansión porque sería el único lugar en donde nadie la interrumpiría. En el momento en que entró a la biblioteca las luces se encendieron ante su presencia, habían pasado varios años y todo seguía en perfecto orden.
Los dedos de Katherine se movían con agilidad ante la pequeña magia que estaba ha