Mundo ficciónIniciar sesiónDominik miraba con preocupación cómo su esposa se retorcía entre las sabanas, Katherine se encontraba inquieta porque el dolor que sentía en su cabeza no se iba por nada del mundo. Habían pasado solo dos días en los que ella seguía de la misma manera, los medicamentos que se tomaba parecía que no le servía porque solo hacían su función por una hora y el dolor volvía con más intensidad. El Alfa no se des







