Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlegada la noche, Emily decidió no contar nada de lo sucedido con el señor Hammil a nadie. Todavía guardaba la esperanza de que lo que pasó hubiese sido nada más que un desliz, una equivocación por parte del socio de su padre al ser víctima de sus impulsos y encontrarla sola en una oficina vacía.
–Señorita, –Adela, la muchacha del







