Rasmus golpeó al tipo que gimió de dolor. La sangre goteaba de sus labios mientras resollaba.
—No sabemos nada. Puedes matarnos. Golpearnos no te llevará a ninguna parte —respiró el tipo magullado. Uno de sus ojos estaba completamente hinchado mientras que el otro estaba rojo por las lágrimas.
No había nadie en los salvara. Rasmus les había pedido a los guardias de guardia que salieran y lo dejaran solo con estos hijos de puta.
Rasmus le ha pedido a Samuel que le permita interrogar a los hombre