Rasmus no podía dormir. Estaba sentado en el sofá mirando a la nada. Toda su habitación estaba ahogada en oscuridad y había muchísimos pensamientos rondando por su mente.
¿De qué habló con Eliot? ¿Qué le había dicho Eliot? ¿Ha decidido darle una oportunidad a Eliot? Pero si ese fuera el caso, entonces Silvia habría decidido quedarse en el palacio, pero regresó a la casa de la manada.
Rasmus ya no sabía qué estaba bien y qué estaba mal. Su cabeza era un desastre. Sus pensamientos estaban confuso