Capítulo 97. La única vez que estuvimos lejos
[ARI]
Todo pasó tan de prisa ese día, que no tuve tiempo de meditar en nada, mucho menos en los peligros a los que me exponía por aquel arranque de valor, que por poco me salió caro.
Sí, lo amaba y sí, lo quería en mi vida, pero esa no era la forma en la que arreglaría las cosas.
Quizá nunca lo haría.
Viéndolo desde lejos como le ponía el anillo a esa mujer, fue cuando lo comprendí.
No estábamos hechos el uno para el otro.
[UNA HORA ANTES]
¡No podía decirlo en serio!.
Me negaba a creer en lo qu