Serena James
—Paso el resto de la tarde con mi hijo, el despierta pero se ve agotado, su corazón ya no puede más, no sé que espera la señora Daniella para que lo operen, estoy mortificada viendo como sus ojos se apagan poco a poco.
Me despido de él con un beso en la frente, mientras duerme nuevamente a las ocho de la noche, tomo un Uber hasta la mansión y el abuelo esta esperándome en la mesa para cenar, él se ve mejor.
—Buenas noches abuelo.— Lo saludo sentándome en mi puesto en el comedor
—P