Capítulo 55
Hicimos un trato con Laura, ella había aceptado acompañarnos para estar los últimos días de vida de Manuel a su lado, terminé de empacar las maletas, mientras Manuel dormía.
Entonces sonó mi teléfono.
Vi el nombre de Laura en la pantalla y contesté de inmediato.
—¿Qué pasó?
—Necesito verte —dijo en voz baja—. Encontré algo. Bueno... a alguien.
Me quedé inmovil
—¿Tiene que ver con Luciano?
—Sí. No quiero hablar por teléfono. Nos vemos en el café de la avenida de tu casa, en una hora