Capítulo 17
El se fue y me dejó en el pasillo con esa amenaza metida en mi cabeza, sabía que meterme en el mundo de la mafia era una sentencia, pero ya no podía hacer nada, tenía que seguir con el trato.
Esa noche, Luciano me recibió con una sonrisa, con esa actitud encantadora que me parecía un poco sobreprotectora de su parte.
Entro a la habitación y se sento en la cama, le dió mil vueltas a la situación hasta que lo dijo.
—Tenemos que dormir juntos.
Parpadeé, sorprendida y retrocedi un poco