Capítulo 117
Me colgó, no tenía ni siquiera que preguntar de quien se trataba, era esa mujer, Amelia.
Me dolió no por sus palabras, es porque Manuel me estaba demostrando que ella tenía razón, que ella era más importante y que yo solo era la mujer para llevarse a la cama.
Andrés se acercó a mí, lo abracé y me puse a llorar en sus brazos, estaba deshecha.
—¿Que te pasa? —me pregunto mientras me ayudaba a llegar al jardín y me sentaba en una de las bancas.
—Me quiero ir, Manuel... No llego porque