Capítulo 40
No podía ser verdad, Manuel no me había dicho nada de su enfermedad, sentí como un baldado de agua fría cayo por mi cabeza, en el fondo lo único que quería era que Manuel fue feliz a pesar de que no pude corresponder a su cariño.
—¿Estás seguro de lo que dices papá? —la idea de que Manuel pudiera morir por una enfermedad, fue un golpe muy fuerte dentro de mi corazón.
—Su padre me lo dijo, quiero ser feliz a su hijo antes de que llegue ese momento, me pidió que considerara que fueras