Capítulo 113
Mi tía y yo abrimos los ojos al instante, las dos sabíamos que eso era un imposible, que no podía pasar, porque a pesar de todo, se que la tía Carolina sabía que yo estaba empezando a sentir cosas por Manuel.
—¡Por supuesto que no! —le dijo mi tía —Te recuerdo que yo traje a Manuel para que fuera entrenado para que sea mi escolta.
Mi tío Luciano negó con la cabeza, tomo las manos de mi tia con una dulzura, ahora entendía lo que ella decía que le era difícil decir que no.
—Manuel es