Capítulo 131
El beso de Manuel me encendió el alma como nunca pensé de nuevo me podía pasar, y es que después de tanto dolor me sentía muerta en vida, caminaba por las calles porque debía seguir viviendo.
Manuel empezó a besar mi cuello y se detuvo, yo ya tenía la camisa a abierta y estaba respirando agitada.
—No... No lo hagas —le pedí, lo último que quería era sentirme más confundida , amaba a Manuel pero nuestra relación en este punto era prohibida.
—Lo siento, lo último que quiero es faltar