20 - Puede bajarse la luna ella sola.
Ese día, fue brutalmente caótico. Participó en dos cirugías, luego de que la interrogaran sobre su salud. Ella se sentía cómoda, aunque había notado cierto respeto hacia ella; especialmente por parte de su ex mejor amiga, quien trabajaba allí como enfermera.
— Se supone que estás de reposo — dice su amigo Paulo, con el ceño levemente fruncido, y los ojos entrecerrados —. Escapaste, ¿no es así?
— No soy una niña, Paulo. Estoy bien. Médicamente lo estoy, he revisado mis estudios, y no equivalía