Kaia
Mientras trabajaba, me sentía extremadamente inquieta, observando constantemente mi entorno. Tal vez Erick había llegado y, por fin, la oportunidad de escapar había aparecido.
Pero incluso después de que el trabajo terminó, Erick no apareció. A quien vi cuando salí de aquel extraordinario edificio de investigación fue a Leo. Caminó con calma hacia mí, mirándome mientras sonreía.
El cielo ya comenzaba a oscurecer, y regresar con él al lugar donde nos estábamos quedando me resultaba incómodo