El beso no fue un error.
Puede que no sea un aficionado a los datos de mi empresa, pero he realizado mi propio pequeño análisis sobre Flynn y sobre mí, y la conclusión es imposible de ignorar. Y créeme, lo he intentado. Pero como no puedo borrarlo de mi memoria, me fui al otro extremo y me obsesioné con ello hasta un grado vergonzoso. He examinado ese momento desde todos los ángulos.
No está sólo en mi cabeza. Nos gustamos el uno al otro. La química es innegable y sé que Flynn también la siente