Todos se quedaron mudos al ver y escuchar esa declaración, donde los más sorprendidos era la propia familia del pelinegro de ojos verdes.
Javier se colocó de pie y miraba incrédulo a su propio hijo, ya que jamás pensó verlo de pie como una persona normal y ahora notaba que en verdad era los ojos de ella, solo que estos le dedicaban una mirada llena de odio y resentimiento en esos momentos.
Aaron igual miraba eso asombrado, ya que jamás se esperó eso ver a su hermano mayor de pie y observándolos