Tras esa amarga experiencia ellos retomaron sus compras y seguir disfrutando del resto del día entre charlas y risas olvidando de lo que habia ocurrido.
Era un nuevo lunes por la mañana, por lo cual Alexa empezo a prepararse para ir al trabajo, pero de un momento a otro ella se sorprendió al sentir como era abrazada por la espalda, por lo que al girarse rápidamente sintió unos labios sobre los suyos.
- Buenos días guapa – menciono coqueto Lisandro.
- Hehe debo acostumbrarme ¿verdad?
- Bueno… es