Capitulo 29. Llegando a la cima
Para esa pregunta no tenía una respuesta.
—Deja de estar preguntando lo que no te importa —los ojos de Deisy brillaban más de la cuenta, eso significaba que comenzaba perder la paciencia.
—Muy bien, en ese caso; ya que solo has venido a por un poco de acción te daré lo que me pides.
—¿Qué dices? —la albina frunce la mirada.
Él volvió abrir sus piernas para meterse entre ellas, pero en esa ocasión fue más rudo con la albina lo que la hizo extrañarse.
—Te daré una noche en la que no dormirás