Me contemplo como si acabara de mutar en algo desconocido, y cuando observo mis manos, y veo que siguen siendo normales, giro mi rostro en dirección a Alfa Michel, y lo contemplo con la más furibunda de mis miradas.
- ¿Creías que ibas a engañarme?
- No, Bella, no te miento, si no me crees obsérvate en un espejo.
Creo que me está engañando, pero aún así, decido comprobarlo por mi misma. Me acerco a la cristalera que da entrada al piso, y puedo ver cierto color amarillo en mis ojos, pero lo acha