Capítulo 73: Cadenas.
Cuando Emma abrió los ojos, se encontró en una habitación pequeña y oscura, la tenue luz provenía de una única vela. Las paredes estaban cubiertas de una pintura descascarada y parecían desmoronarse en cualquier momento. El suelo estaba sucio y rugoso bajo sus pies. Luego se dio cuenta de lo peor, estaba completamente encadenada, con cadenas pesadas que apretaban sus muñecas y tobillos. Emma gritó, tratando de deshacerse de las cadenas, pero fue en vano.
Y fue entonces cuando se dio cuenta del