Chase caminaba de un lado a otro por el departamento de Patrick Lauder, preocupado. El policía que era su hermanastro, mejor amigo y una de las pocas personas que conocía todos sus secretos. Chase sujetaba en la mano una copa de Brandy mientras que en su cabeza se hacía mil y una preguntas sobre Elyanna White y Brandon Müller.
–Según lo que me estás diciendo no creo que esa chica sepa quién eres, y mucho menos quién es Christian Butt. – Habló Patrick con seguridad, pero Chase seguía desconfiado