Cap. 156
LA CAMPESINA
—Lo siento. —Dijo, deteniéndose frente a William. —Debí prever que sabía lo de la trampa.
—No podías saberlo. —Susurré fatigada.
—Podía. Samuel es astuto. Siempre lo ha sido. Yo debí...
—No sirve de nada culparse. —Lo interrumpí. —Lo hecho, hecho está.
—¿Y ahora qué? —preguntó William, mirándolo a los ojos.
—Ahora, nos preparamos para lo que viene.
—¿Qué crees que sucederá?
—No lo sé. —Morales bajó la vista—. Pero no va a ser fácil.
—Nunca lo es.
Salimos del almacén cuando