Mundo ficciónIniciar sesiónEn ese mismo momento aprieta el gatillo y el sonido del disparo resuena en su lugar. El proyectil atravesó el cráneo del joven, que se agitó en la espesa hierba, lo que provocó la desesperación de Negro Teo. Llorando, se arrojó sobre el cuerpo del hermano menor, que ya estaba sin vida.
— Miserable, ¿por qué no me acabas de hacer esto?
— Enviarle una bala en la cara sería muy poco ante lo que me hiciste, este dolor te hará sentir la decepción que me causó, ¡cabrón! - el trafica







