Había pasado ya, un año y medio. El tiempo en verdad corría y para ella era como si fuera ayer, cuando Bryce había ido por ella a casa de su tía y se habían reconciliado.
Le costó trabajo al principio volver a confiar en él, y no podía negar que tuvieron sus tropiezos. Sin embargo, él había sabido ganarse su confianza y le demostraba en cada detalle y cada día, lo mucho que la amaba y lo que valoraba su relación. Ya estaban lejos de aquella mujer odiosa que a punto estuvo de acabar con su amor,