Anashia
Los días habían pasado rápido, ya era sábado y me encontraba empacando unas dos mudadas. Matías, me notificó que nos quedaríamos hasta el día siguiente, por lo que debía llevar más ropa. Quería negarme, pero apenas estaba comenzando en este trabajo y el sueldo prometía ser bueno, así que decidí no hacerlo. Por otro lado, Alexei debía entenderme; no le dije que iría a Montelimar porque eso sería molesto para él. Solo le informé que hoy tenía mucho trabajo y que me comprendiera, además d