Sara observo con asombro y alegría a las personas que tenían delante de ella, ¿Es real?, ¿en realidad son ellos?, sus ojos se llenan de lágrimas al descubrir que su mejor amiga y padre están delante de ella, con una gran sonrisa en el rostro, como siempre los recordaba.
—¿Papá? —pregunto ella con la voz entrecortada.
—Hola, mi amor —Sara no espero ni un segundo y se acercó a el para que su padre la envolviera entre sus brazos como tantas veces la consolaron cuando era pequeña.
—Oh, papá