Mundo ficciónIniciar sesiónLa media luz de la vela parpadeaba por el viento ocasional que se colaba por las ventanas, la oscuridad de la noche comenzaba a descender en el ocaso para cubrirlo todo con su manto de tinieblas, ojos verdes como esmeraldas, escudriñaban cada párrafo leyendo hoja por hoja aquel tan antiguo registro, dándose prisa, Jenica Petre tomaba aquellos tan viejos documentos que había descubierto y que se habían salvado, de alguna manera, del deterioro del paso de los







