Capítulo 44 —El lobo en la casa del vampiro
Narrador:
El golpe contra la puerta fue tan violento que resonó por todo el dormitorio como si alguien intentara derribarla.
Caín abrió los ojos de golpe. No fue un despertar lento ni confuso. Los vampiros no tenían ese tipo de despertares. Fue instantáneo, absoluto, como si su mente hubiera pasado de la quietud a la alerta total en un solo latido.
El segundo golpe llegó.
—¡Padre! ¡Despierta!
Caín se incorporó en la cama justo cuando el tercero hizo v