Capítulo 42 —La petición que nadie esperaba
Narrador:
Gabriel se apartó unos metros del prisionero.
Lo hizo con paso firme, pero con el ceño fruncido. La captura había sido demasiado sencilla. Demasiado limpia. Y en un mundo donde la traición era casi una moneda de cambio cotidiana, aquello resultaba… inquietante.
Aun así, el deber era el deber.
Sacó el móvil y marcó el número que conocía de memoria.
Al otro lado de la línea, Caín Tayler respondió antes incluso de que sonara por segunda vez.
—