Capítulo 24 —El precio de la traición
Narrador:
Dilan llevaba días sin dormir.
No porque lo necesitara, los lobos podían resistir mucho más que un humano promedio, sino porque el instinto no lo dejaba bajar la guardia. Había cambiado de refugio tres veces en una semana. No repetía rutas. No usaba el mismo vehículo dos noches seguidas. Y jamás encendía el teléfono más tiempo del estrictamente necesario.
Sabía lo que había hecho.
Y sabía quién lo estaba buscando.
Caín Tayler no era un vampiro cual