Capítulo 18 —Bajo el ojo del lobo
Narrador:
La noche olía a perfume caro y a mentira bien planchada.
Dilan lo supo antes de verla, antes incluso de que el primer coche se detuviera frente a la residencia del embajador. No era instinto de cacería. Era otra cosa: una presión detrás de los ojos, una vibración incómoda en la sangre, como si el mundo entero le estuviera empujando el cuerpo hacia una dirección que él no había elegido.
Y aun así, ahí estaba.
Apoyado en la sombra de un árbol, a med