Capítulo 170 —La interpretación de la sangre
El rugido de los motores no fue una advertencia; fue una sacudida eléctrica que recorrió los cimientos de la mansión de Caín, haciendo vibrar los cristales reforzados del vestíbulo. Aurora no esperó a que los sistemas de seguridad dieran el aviso, ni a que los guardias de la entrada principal se posicionaran. El vínculo en su pecho, ese hilo invisible y ardiente que la mantenía anclada a sus dos hombres, se tensó de tal manera que casi le arranca un g