Capítulo 146 —La maldita Híbrida
Dilan se encontraba organizando la logística para el inminente viaje de Aurora a Barcelona. Aunque su instinto de Alfa le gritaba que la acompañara, las tensiones territoriales de la manada lo encadenaban al bosque. Por ello, había delegado la seguridad en Marcos, su mano derecha y un guerrero cuya lealtad era tan sólida como el granito.
—Tranquilo, Dilan —le había dicho Marcos mientras revisaban los mapas—. Será como aquella primera reunión con aquel Cónclave.