El pueblo aún se encontraba conmocionado, el secuestro de los niños y la pronta devolución fue algo realmente extraño. Ellos no supieron explicar a dónde habían ido, ni porque todos se encontraban en el mismo lugar, lastimados y algunos llenos de sangre.
La buena fortuna fue que todos habían vuelto con vida, y los niños no recuerdan aquel traumatizante momento que pasaron en la noche de luna roja.
Ahora la policía vigilaba los alrededores cada noche, esperando ver algo sospechoso que los lleve h