Cuando se separaron fue que Luciana vio las trufas, las fresas, el chocolate, e incluso el vino sin alcohol, ese hombre era perfecto.
Santiago la soltó y abrió la botella de vino.
—¿Celebramos algo especial? — preguntó ella, y Santiago sólo sonrió.
—Por nosotros, nuestras felicidad y por esto que formamos juntos. — Luciana sonrió más que feliz, alzó su copa y brindó con él. Ambos tomaron sin dejar de mirarse.
Luciana sabía lo que él se estaba conteniendo, así que quiso provocarlo, por lo qu