Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Renán estuvo en el pasillo se encontró con su amigo que lo esperaba de brazos cruzados.
–¿Qué?
–Nada, vámonos, ya los demás están listos, te dejé de último para que disfrutaras de un mañanero –expresó Román con una sonrisa de medio lado.







