CAPITULO 55- ¿YA LO HAS BESADO?
Aaron giró la cabeza hacia ella, su mandíbula aún tensa, aunque su mirada comenzaba a suavizarse ligeramente.
—Podría preguntarte lo mismo, Kate —dijo con calma, aunque su voz aún tenía un filo de dureza—. Pero primero... ¿estás bien?
Ella asintió, todavía aturdida.
—Sí... creo que sí —murmuró.
Sin decir nada más, Aaron tomó su mano y cruzaron el bar en silencio, hasta que llegaron a una mesa en un rincón más apartado. Aaron le indicó con un gesto que se sentara,