C171-UNA TREGUA.
C171-UNA TREGUA.
El día era un lienzo luminoso salpicado de nubes perezosas que flotaban en el cielo azul. Enzo estaba agazapado detrás de la fuente de mármol, que apenas lograba amortiguar el sonido de su respiración entrecortada. Su brazo izquierdo sangraba profusamente por la bala alojada en su carne y con una mueca de dolor, cambió rápidamente el peine de su arma, sus dedos temblando ligeramente bajo la brillante luz del sol.
—Siempre supe que iba a morir así —murmuró para sí mismo, apretan