El silencio en la mansión es ensordecedor.
Lola está parada en medio de la sala mirando alrededor como si nunca hubiera estado aquí antes. Lo cual es ridículo porque vive aquí hace dos meses. Pero sin los niños corriendo por todos lados, sin Helena organizando cosas, sin el constante ruido de vida familiar, el espacio se siente completamente diferente. Más grande. Más vacío. Más intimidante.
Adrián está en su estudio revisando emails que probablemente no necesitan ser revisados ahora mismo. Lle