La primera reunión formal sucede a las seis de la mañana del segundo día, antes de que los niños despierten. Adrián aparece en la cocina donde Lola ya está preparando café, habiendo dormido tal vez dos horas entre el jet lag y la ansiedad de estar en territorio desconocido. Él viste traje completo, claramente listo para ir a la oficina, mientras ella está en pijama y bata que encontró colgada en el baño de su suite, probablemente dejada por alguna diseñadora de interiores que decoró el espacio