Al llegar a la casa todos tenían cara de culpables, ahí supe que estaba jodido, Leander había contado que Valeria me había traído sedado a este país — ¡por fin llegó el bello durmiente! Ja, ja, ja —Leander ¡te mataré! Eso debes de tenerlo claro.
—¡aquí nadie matará a nadie! Los veo muy bien, espero que esto perdure, no soporto más una pelea de ustedes, ¿quedó claro?
—sí, suegra, ya estamos bien, ¿esa sorpresa que están aquí? —tenemos reunión, los estábamos esperando, así que pasemos al despac