Estoy en la fiesta de mis nietas cuando recibo una llamada de Grecia, así que voy a mi despacho a ver qué sucede.
—hola, señor Keelan, soy el periodista que suele hacer las entrevistas a su familia, debo decirle que hay una noticia muy fuerte sobre su hijo Leandro, que será publicada a más tardar en dos días, he tratado de retrasarla porque no me podía comunicar con usted, le enviaré todo por correo —Sí, por favor envíame todo en este momento y gracias por avisarme, te devuelvo la llamada lueg