Caí al piso mientras mi suegra me abrazaba, me quería morir… para mí ahora nada tiene sentido y no estoy así por amor, estoy así por las ofensas que me han hecho, en menos de quince días dos hombres se han atrevido a faltarme el respeto de una manera casi inhumana. Lo peor de todo es que ni siquiera puedo refugiarme en los brazos de mis padres o en las cuatro paredes de mi habitación, así que solo me queda confiar en mi nueva familia.
— ¡me buscan a Leandro en este maldito momento!
—no, padre