Me despierto y no me puedo mover, todo mi cuerpo duele y mucho, hasta respirar me duele, nunca en mi vida había tenido una sesión de sexo tan ardiente y activa como esta. Bueno, en realidad nunca había hecho estas cosas, todo fue culpa de Leandro, aunque no me quejo, esta experiencia fue maravillosa, me abrió los ojos ante un mundo que no sabía que existía. Wow no puedo creer todo lo que me estuve perdiendo, ahora entiendo bien por qué las mujeres persiguen a mi esposo, sería estúpido no hacerl