CAPÍTULO 13 - La reclamación prohibida de Papí. Parte 6
Secretos de familia y traición
Punto de vista de Izel
La mansión se sentía como una jaula dorada a la mañana siguiente. Todavía me dolía el cuerpo por la gala, el callejón y la brutal agresión en el cobertizo. Cada marca en mi piel —mordeduras, huellas dactilares, los leves moretones en mis caderas— me recordaba quién era mi dueño. Pero el mensaje de Lily me quemaba más que todos.
Lo vi todo. Nos vemos en el viejo café. A solas. — Lily
Lo borré antes de que Valentín pudiera verlo, pero la foto